Opositando a chufla


Videando
Noviembre 12, 2009, 5:23 pm
Archivado en: ¿Cine?

Actualizo para anunciaros que en enero comenzará (y terminará) el rodaje de mi próximo proyecto, del que ya os he hablado. La acción se desarrolla en el exterior de una casa de veraneo siendo invierno y pretendo que un principio sea un plano secuencia, ya se verá. Si no os importa desplazaros y queréis participar abajo está mi mail. Se acepta ayuda de todo tipo: ideas para la historia, interpretación, avituallamiento, préstamos de cámaras, etc. Tengo una idea muy embrionaria de lo que quiero hacer, de modo que estoy abierto a todo.



La muerte -por Larry David-
Octubre 6, 2009, 8:24 pm
Archivado en: IuTurrrr, Larry David, Seinfeld

Wanda les cuenta a Larry y Cheryl que deben salir de Los Angeles: el mejor amigo de su hermano trabaja para la CIA, quienes por lo visto tienen una información bastante fiable (90% probabilidades) de que se produzca un ataque terrorista para ese fin de semana. Wanda se va algo mosqueada (“¿Por qué no llamamos a los terroristas y les pedimos si pueden escoger otro fin de semana que te venga mejor?”), puesto que Cheryl piensa quedarse al tener uno de esos días una especie de gala benéfica sobre la que ha trabajado durante mucho tiempo. Y ahí -desde que la amiga se va por la puerta- es cuando se produce el momento álgido de la escena. Os pongo más o menos la traducción de esto último:

Cheryl: Sí… Larry… No veo cómo podemos irnos este fin de semana. El beneficio del NRDC fue mi idea. Convencí a los Braudy de hacerlo en su casa. Alanis Morissette vendrá a cantar. Es que… sé que no puedo salir de la ciudad.

Larry: Quizá… sabes, quizá yo pueda… pueda irme.

Cheryl: ¿Y adónde irás?

Larry: ¿A jugar al golf… a Pebble Beach… quizás?

Cheryl: ¿Crees que es una buena idea? ¿Que estemos separados si ocurriera algo?

Larry: Al menos uno de los dos… sobreviviría.

Cheryl: Me parece que si vamos a irnos… debemos hacerlo juntos.

Larry: No necesariamente. Casi parece un poco… egoísta… que quieras que los dos… perezcamos.

Cheryl: ¿Te parecería bien seguir vivo sin mí?

Larry: Sería… muy difícil al principio, estoy seguro. Pero en algún momento podría… recuperar algo parecido a una vida.

Cheryl: Bueno… si te sientes bien sobre… la muerte… de uno de los dos… si el otro sobrevive… y puedes vivir con eso el resto de tu vida… entonces deberías ir a jugar golf este fin de semana.

Larry: Lo pensaré.

Cheryl: Piénsalo.

En la temporada siguiente hay un capítulo en el que deciden renovar los votos matrimoniales y para ello Cheryl le lee los que pronunciará en la ceremonia. Algo así: “Prometemos seguir amándonos incondicionalmente, no sólo en esta vida, sino después de la muerte y por toda la eternidad”. Larry evidentemente discrepa: “¿Dices que esto es… que continuará en el más allá? Creí que esto se acababa al morir… No sabía que iríamos juntos a la eternidad. ¿No es eso lo que se dice… hasta que la muerte nos separe?” [...] “Supongo que yo tenía otro plan para la eternidad. Pensé que estaría solo…” Cheryl le replica: “Lo siento… ¿interrumpo tu vida de soltero en la eternidad?”.

Como siempre… diciendo lo que piensa. Gracias por existir, Larry.

Curb Your Enthusiasm = DIOS.



El partido del político con el culo partido
Octubre 3, 2009, 4:23 pm
Archivado en: Dibujicos, Proyectos

Que un partido político que se alce en las elecciones municipales se vea obligado a cumplir una promesa ridícula que hicieron en su momento. Una que pasó inadvertida, venía en la letra pequeña del programa, pero promesa al fin y al cabo. Sus votantes podrían perdonarles el olvido, pero ellos no, deben cumplir. Tenían que ser perfectos. Son muy repelentes.

Prometieron que los barrenderos ya no llevarían esas incómodas escobas, sino elegantes contrabajos, de modo que así su trabajo sería más respetado. Será un empleo con mucha clase.

Las cuerdas sirven para atar la basura, con nudos simples y la van subiendo poquito a poco, deslizándola con delicados movimientos por el diapasón. Les llevará algo más de tiempo, pero el partido político piensa que así dará gusto ver cómo son limpiadas las calles de la ciudad.  Covertir incluso la mierda de la urbe en algo grande. En arte. La gente se agolpará rodeando al trabajador, que saboreará las mieles del éxito. “Por fin se sentirán útiles esos perdedores“.*

Al fin.

* Así, tal cual, lo dijo el político en la campaña. Es un cachondo. Yo le conozco, si queréis os lo presento. Adiós.



Los carteles promocionales
Septiembre 26, 2009, 3:19 pm
Archivado en: Cine, Reflexiones

Lo de hoy será un pequeño apunte, una reflexión. ¿No os dado nunca la sensación de que a algunos carteles les falla algo? Echadle un vistazo al de arriba. ¿Qué hacen? Es el siglo XVI, copón, no miréis al objetivo… se supone que todavía no ha sido inventada la fotografía.

No sé, ¿y éste otro? Jajaja, ¿qué coño miráis desafiantes, en plan malotes? Si alguien os hace una foto desde ahí seguramente venga como mínimo en una balsa, ¿no es motivo de alegría?



Los ataúdes están sobrevalorados
Septiembre 20, 2009, 5:34 pm
Archivado en: Cine, Reflexiones

Esta semana tuve el privilegio de revisitar El baile de los vampiros (o Pardon Me, But Your Teeth Are in My Neck), de Roman Polanski. Hay una escena en la que el conde Von Krolock va hacia la capilla con su hijo homosexual (es un dato importante para el desarrollo de este post) y se meten en sus respectivos ataúdes con la inestimable ayuda de Koukol, su sirviente supersexy. Pues bien,  yo me quedé con aquel detalle. Siempre me ha llamado la atención esa característica común de los vampiros. Esa vulnerabilidad. Estar ahí indefenso durante las horas del día, sin poder hacer nada si al protagonista de la peli le da por bajar y tirar de estaca. Menuda mierda de villano, ¿verdad?  Esa condición de humano que todavía arrastran de tener que dormir por cojones. No les valía estar a oscuras por la cripta, haciendo paseos en círculo y tal, aburridos, sí, pero estando alerta en definitiva,  ¡coño, que son unos berzotas!  Luego están los ajos, los crucifijos, el agua bendita, la luz… y tampoco aparecen reflejados en los espejos (hecho que dificulta bastante el intentar morder en una tienda de espejos si se pretende ir de incógnito).

Puntos débiles tienen por doquier. No sé, yo sólo les veo desventajas… los han inventado un poco con la chorra, ¿no? Son unos pobres desgraciados a mi modo de ver.



Creación del Universo
Septiembre 15, 2009, 2:52 pm
Archivado en: IuTurrrr

Un amigo tuvo el placer de asistir a esta charla. Bueno, en realidad no, pero la estuvo viendo en un auditorio anexo. Poned el vídeo más o menos por la mitad (del minuto 12 al 15). Menudos cabrones, ¿eh? Con ese recuadrito ahí en la parte inferior izquierda, en plan ¡no perdamos ningún detalle de la acción, joder! ¡Como si ésto fuera La Noria o El Diario!

Muy mal.



Mis vacaciones (I)
Septiembre 10, 2009, 9:27 pm
Archivado en: Relatos

Que sí, hombre, que sí. ¿Cómo se llamaba? Te hablo de la ciudad esa con LA TORRE MUY GORDA. Fue antes del baile de máscaras en el que vomitaste dentro de la chimenea del castillo, pero después del altercado que tuvimos con la banda callejera. ¿No la recuerdas? Allí solíamos bailar subidos en los bancos de los grandes parques. Nos movíamos en pleno pulmón de la urbe, poniéndonos gallitos CONTRA EL SISTEMA. ¡Coño, comprábamos helados de contrabando en la periferia y todo! ¿Cómo se te puede haber olvidado el nombre de esa ciudad? Fue la quinta parada que hicimos del InterRail. Donde al bajar del tren, tropezaste y caíste encima de una vieja con TU pene asomando por la bragueta. Luego tuvimos que pagar tu fianza y tal. Hombre, más pistas no te puedo dar, no sé… era la misma en la que conocimos a Abdoulie, al hermoso Abdoulie y su inseparable saxo. Luego vino Sally y más tarde Clementine. El piso ese sin agua corriente, las palmas en la cocina, los vecinos asomados a los balcones y toda la chiquillería del barrio metida en la azotea. Todas esas botellas extrañas con etiquetas excesivamente coloridas, el ratón que dijiste ver en el horizonte. Allí fue cuando te llamó María y te dijo que habías sido padre. Joder, y también fue donde te pregunté que cuándo publicarías tus poemas. ¿Recuerdas? Me respondiste que no sabías, que el mundo NO ESTABA PREPARADO para tus poemas. ¿Recuerdas esa mierda que salió de tu boca? Y yo te pegué esa paliza inmensa en un callejón, gritándote que qué clase de preparación era aquella, que cómo hacia un planeta entero para asimilar tus ridículas líneas. Te repetía una y otra vez que no estábamos hablando de la capa de ozono. ¿Nada? Ya, bueno, dejémoslo. Normal que no nos acordemos, era una CIUDAD DE MIERDA.