Opositando a chufla


Los carteles promocionales
Septiembre 26, 2009, 3:19 pm
Archivado en: Cine, Reflexiones

Lo de hoy será un pequeño apunte, una reflexión. ¿No os dado nunca la sensación de que a algunos carteles les falla algo? Echadle un vistazo al de arriba. ¿Qué hacen? Es el siglo XVI, copón, no miréis al objetivo… se supone que todavía no ha sido inventada la fotografía.

No sé, ¿y éste otro? Jajaja, ¿qué coño miráis desafiantes, en plan malotes? Si alguien os hace una foto desde ahí seguramente venga como mínimo en una balsa, ¿no es motivo de alegría?



Los ataúdes están sobrevalorados
Septiembre 20, 2009, 5:34 pm
Archivado en: Cine, Reflexiones

Esta semana tuve el privilegio de revisitar El baile de los vampiros (o Pardon Me, But Your Teeth Are in My Neck), de Roman Polanski. Hay una escena en la que el conde Von Krolock va hacia la capilla con su hijo homosexual (es un dato importante para el desarrollo de este post) y se meten en sus respectivos ataúdes con la inestimable ayuda de Koukol, su sirviente supersexy. Pues bien,  yo me quedé con aquel detalle. Siempre me ha llamado la atención esa característica común de los vampiros. Esa vulnerabilidad. Estar ahí indefenso durante las horas del día, sin poder hacer nada si al protagonista de la peli le da por bajar y tirar de estaca. Menuda mierda de villano, ¿verdad?  Esa condición de humano que todavía arrastran de tener que dormir por cojones. No les valía estar a oscuras por la cripta, haciendo paseos en círculo y tal, aburridos, sí, pero estando alerta en definitiva,  ¡coño, que son unos berzotas!  Luego están los ajos, los crucifijos, el agua bendita, la luz… y tampoco aparecen reflejados en los espejos (hecho que dificulta bastante el intentar morder en una tienda de espejos si se pretende ir de incógnito).

Puntos débiles tienen por doquier. No sé, yo sólo les veo desventajas… los han inventado un poco con la chorra, ¿no? Son unos pobres desgraciados a mi modo de ver.



Creación del Universo
Septiembre 15, 2009, 2:52 pm
Archivado en: IuTurrrr

Un amigo tuvo el placer de asistir a esta charla. Bueno, en realidad no, pero la estuvo viendo en un auditorio anexo. Poned el vídeo más o menos por la mitad (del minuto 12 al 15). Menudos cabrones, ¿eh? Con ese recuadrito ahí en la parte inferior izquierda, en plan ¡no perdamos ningún detalle de la acción, joder! ¡Como si ésto fuera La Noria o El Diario!

Muy mal.



Mis vacaciones (I)
Septiembre 10, 2009, 9:27 pm
Archivado en: Relatos

Que sí, hombre, que sí. ¿Cómo se llamaba? Te hablo de la ciudad esa con LA TORRE MUY GORDA. Fue antes del baile de máscaras en el que vomitaste dentro de la chimenea del castillo, pero después del altercado que tuvimos con la banda callejera. ¿No la recuerdas? Allí solíamos bailar subidos en los bancos de los grandes parques. Nos movíamos en pleno pulmón de la urbe, poniéndonos gallitos CONTRA EL SISTEMA. ¡Coño, comprábamos helados de contrabando en la periferia y todo! ¿Cómo se te puede haber olvidado el nombre de esa ciudad? Fue la quinta parada que hicimos del InterRail. Donde al bajar del tren, tropezaste y caíste encima de una vieja con TU pene asomando por la bragueta. Luego tuvimos que pagar tu fianza y tal. Hombre, más pistas no te puedo dar, no sé… era la misma en la que conocimos a Abdoulie, al hermoso Abdoulie y su inseparable saxo. Luego vino Sally y más tarde Clementine. El piso ese sin agua corriente, las palmas en la cocina, los vecinos asomados a los balcones y toda la chiquillería del barrio metida en la azotea. Todas esas botellas extrañas con etiquetas excesivamente coloridas, el ratón que dijiste ver en el horizonte. Allí fue cuando te llamó María y te dijo que habías sido padre. Joder, y también fue donde te pregunté que cuándo publicarías tus poemas. ¿Recuerdas? Me respondiste que no sabías, que el mundo NO ESTABA PREPARADO para tus poemas. ¿Recuerdas esa mierda que salió de tu boca? Y yo te pegué esa paliza inmensa en un callejón, gritándote que qué clase de preparación era aquella, que cómo hacia un planeta entero para asimilar tus ridículas líneas. Te repetía una y otra vez que no estábamos hablando de la capa de ozono. ¿Nada? Ya, bueno, dejémoslo. Normal que no nos acordemos, era una CIUDAD DE MIERDA.



Reflexión sobre la vida
Septiembre 5, 2009, 12:21 am
Archivado en: Cabreos, Dibujicos, Reflexiones

¿Cómo podríamos llamar al señor de las barbas? ¿Sucia rata, quizás? Pienso que este mundo cruel está lleno de dos tipos de personas (quizás sean más, pero queda más cool reducirlo al máximo… digamos que es más monologuero. Y al fin y al cabo eso es mi blog, ¿no? En los comentarios podéis meter baza pero aquí no, amigos, aquí jamás entraréis, estas líneas son sagradas, muahaha, ¡todas para mí!): los que tienen la costumbre de hacer lo del barbudo del dibujo y los que lo hacen correctamente. Es un mal hábito y ya cansa. La he bautizado como LA TÉCNICA ESPEJO y consiste en guiarte en la persona que tienes delante para poder atinar con la mayor precisión posible la zona afectada. Como si fueses un mono, vamos.  O un mongoloide. Estas personas, EH… estas mierdas… ¿de qué van? Que no te está señalando la mejilla derecha, copón, sino la izquierda. Que no estás en tu maldito tocador de travesti trasnochado. ¿Tan difícil es ponerse en perspectiva? Coño, que estás sintetizando la vida al sistema diédrico y eso podría ser fatal.

Esto hay que solucionarlo, hay muchos barbas ya por ahí… indemnes. PALIZA a partir de ahora, chicos.