Archivado en: Relatos

Llevo más de 20 años enganchado al ARKANOID.
Primero bajaba a las máquinas recreativas, luego vino el Spectrum, más tarde la Super Nintendo… y así hasta ahora, que lo tengo en la DS y en el móvil. Me llamo José Carlos Salazar. Por favor, ayúdeme. Yo creo que esto no es normal. Cierro los ojos y veo la bola rebotar en paredes y ladrillos de colores. De vez en cuando lo dejo por una temporada pero siempre acabo recayendo. Sí, de verdad, mi nombre es José Carlos. Soy adicto al ARKANOID. Tengo un hijo de pocos años al que no hago demasiado caso. El chiquillo me dice: “Papá, no me haces mucho caso. Voy a hacerte putadas hasta que cambies”. Se me está yendo de las manos, el pobre chaval se me convertirá en un calorro. Para colmo su madre murió en el parto. Dio a luz en condiciones insalubres. Sí, en un cobertizo. Fue un parto muy sucio, ¿sabe? Y se juntaron varias cosas. Lo típico, ¿no?
¡Oh, Dios mío!, ahora el pobre chaval tendrá que practicar el bullying como vía de escape. Y luego viene el jaco. Y todo por culpa de esas malditas cápsulas. No quiero ni pensar en qué diría su madre de todo esto. Ella no lo sabía. Yo jugaba a escondidas, me levantaba de la cama a media noche y me ponía con la Game Boy en el garaje. Dentro del coche. Tumbado en los asientos de atrás. Señorita, me da igual que usted sea la cajera. ¿No ve la gravedad del asunto? Un día me descubrió, le dije que iba al trabajo y ella me encontró jugando debajo de la cama. Allí supo lo de mi adicción. Se avergonzaba de mí… y quería contárselo a sus padres. ¡A sus amigas! Yo eso no podía tolerarlo. Y de pronto… rompe aguas.
Pero no la maté, que quede claro. No, no la maté. Quédese con el cambio.
6 comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Qué grande, trabajé unos meses en una tienda que no entraba ni perris, el arcanoid me salvó del aburrimiento.
Un abrazo
Linóleo
comentario por linoleo Junio 23, 2009 @ 11:34 pmLas cajeras nunca escuchan, hay que sujetarlas de las solapas para que le hagan caso a uno.
Esto es así y está demostrado.
comentario por Ya tengo nombre Junio 24, 2009 @ 9:11 pmDeberías probar el Ricochet: Lost Worlds
comentario por Urbin Junio 26, 2009 @ 11:45 amTu “registro cómico” no tiene límite xDD Me parto
comentario por robertofp Junio 27, 2009 @ 4:43 amAhm, ése soy yo
comentario por Tin Junio 27, 2009 @ 4:46 amMuy bien, muy bien.
comentario por estajanovista Junio 30, 2009 @ 10:22 pm