
Imaginemos una refriega entre estos dos fulanos. ¿Quién ganaría? Johnny Guitar, ¿verdad? Porque por Dios, ¿cómo abordarías el asunto ante alguien así? ¿Y ese clavijero terrorífico como cara sonriente? ¿Y esas clavijas como auriculares? ¿Qué escucha, lo que está tocando en ese momento? ¿Qué nos quiere decir el dibujante con esta metáfora visual?
El truco, como en todos los videojuegos de matar monstruos, está en darle en la cabeza. En invocar a los dioses del Rock&Roll: arrebatándole la guitarra de las manos y haciéndola añicos sobre la otra que tiene sobre sus hombros. Vamos, en la que viene siendo su mollera contrahecha y aberrante.
Yo pienso que es una cabeza condenadamente divertida pero que está completamente fuera de lugar. Esa cabeza escupe en la cara de las reglas básicas del Universo.
Me homenajeo a mí mismo con esta memez, ya que de pequeño pensaba que Johnny Guitar era una peli de ciencia ficción protagonizada por un superhéroe mitad hombre, mitad guitarra. Los superpoderes, qué se yo… acordes, ¿no?
PD: No tiene nada que ver con el asunto de esta entrada, pero tengo que añadirlo. Acabo de abrir un archivo .doc bajo el título de “Todo” que tenía en una carpeta por ahí perdida ¿y a qué no sabéis qué había escrito en su interior? Ponía, en el centro del folio y en mayúsculas, “TODO”. No sé. El sentido del la vida, ¿no creéis?

