La verdad es que me sigo preguntando cómo llegué a aprobarlo todo en junio. Un 10 para el director del instituto ahí… porque las notas siempre eran el día posterior a la noche de juerga. Aunque supongo que será igual en todas partes. Eso era perfecto para hacerte amigo del alma del profesor que te tenía manía y poder estar toda la puta noche diciéndole aquello de “¿es que ya no somos amigos?”. Chantaje alcohocional lo llaman. O también era muy útil para afrontar con valentía el encuentro con tus padres: “Que sí, cuatro suspensos… dejadme a mi bola, joder. Que no pare la fiestaaa” -mientras te quedas sobado en la mesa de la cocina con las notas en la mano y con tu padre mordiéndose el puño.
Debo confesar que pasé toda esa noche acojonado. No sabía bien si tendría que ir a septiembre o qué. Y así se lo comenté al de dibujo técnico: “Yo no puedo celebrar nada con ésto carcomiéndome por dentro”. Tras una pausa… “¡Suéltalo todo, jodido bastardo!” -mientras le cogía del cuello a lo Homer. Al final salió todo bien, notas mediocres pero podría hacer la Selectividad semanas más tarde. Todavía con los efluvios del alcohol, llegué a besar con lujuria a la jefa de estudios. Ésta, en días posteriores, en el pasillo me llamaría calientapollas.
Bueno, me centro en lo que en un principio os iba a contar. Salió a la palestra una anécdota digna de película de comedia. Cómo no, la protagoniza un opositor. Resulta que estábamos unos cinco amigos en casa de un sexto. Vivía en un recinto militar de la ciudad, en una especie de chalet con su patio, pistas de baloncesto, tenis, fútbol sala… Le odiábamos con todas nuestras fuerzas, sí. Pero le hacíamos la pelota para poder ir. Es broma, no era tan mal chaval… algo mejor que Hitler supongo. El caso es que ensayábamos una coreografía que teníamos que hacer para una asignatura. En un descanso, este amigo me dice:
Silencio sepulcral durante varios segundos. Era evidente que ella no esperaba ver a un niñato, al que apenas se le veía la cabeza con tantas latas y patachuelas que llevaba en los brazos, en la cocina de su casa. Y yo cuando me pongo nervioso empiezo a decir chorradas:
En fin, terminamos la conversación descojonados con tal anécdota y nos despedimos con el sincero “sí, tío, si eso ya nos llamamos y quedamos para tomar algo” (ambos sabemos que ya no tenemos el número de teléfono del otro). Le comenté que no estaría mal escribir todas esas cosas que nos pasaron en aquellos años antes de que Alzheimer llame a nuestras puertas. Y eso es lo que voy a hacer.
10 comentarios por mucho
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Me encantan estos posts de anécdotas (la mía con las americanas también fue buena), tengo unas cuantas también en el tintero y también voy a compartirlas.
Jojo, lo de la pandilla drakis, sólo es mejorable por los Drakis, los auténticos colmillos rojos que desaparecieron injustamente.
Viva Romay.
Comentario por Jesús Abril 18, 2008 @ 11:53 amCasualmente acabo de escribir sobre una anécdota que me contaron el otro día.
Batallitas. Se nota que nos ronda la treintena…
Comentario por Roy Batty Abril 18, 2008 @ 8:19 pmOpositóh, te ronda la treintena? xD
Por cierto yo quiero saber que coño pasó con el chico y la madre. Le metió una ostia? Donde se supone que estabais de viaje??? xDDDDD
Si es posible te haremos el merecido recibimiento, no te preocupes, no llamaremos a la prensa porque nosotros SOMOS LA PRENSA¡ xDDDD
Besicos Chuflaiter¡
Comentario por Pilar Abril 18, 2008 @ 8:33 pmChulísima la foto del Stitch saqueando el frigorífico, oiga! Yo también tengo curisiosidad por saber qué fue del chavalito y su madre.
Comentario por penny lane Abril 19, 2008 @ 3:50 pmxDDD
ya por aquellos a�os te llamaban opositor?
Oye,como estan “los girasoles ciegos” es rollo “la voz dormida”?
Hace unas semanas vi aqui en Sevilla a The Sunday Drivers,y estuvieron geniales en directo,por Cadiz se pasaron tb no?
vaya ust� con di�
Comentario por mifuriaparanoica Abril 19, 2008 @ 5:58 pmJaja, sí, el opositor y el héroe (menda aquí presente) estuvimos viendo en directo a los Sunday Drivers en Cádiz. Una pasada.
Por cierto, ahora nos vamos a ver a Los Escarabajos, la banda que mejor versiona a los Beatles
Comentario por Jesús Abril 19, 2008 @ 7:32 pmA mi me pillaron los padres de mi ex en plena faena con su hija, situación más embarazosa que esa creo que no hay ninguna.
Comentario por thejosetree Abril 19, 2008 @ 7:36 pmTremendo. No tengo palabras
Comentario por juliobcn Abril 19, 2008 @ 8:17 pmSiempre pense sobre padres que aparecend e repente pero es que siempre tocando los guevs!!
que situacion!!
Comentario por Jon Rivero Abril 20, 2008 @ 6:47 pmjjejeje
Pues supongo que le daría una paliza en cuanto nos fuimos. Es lo lógico.
Sí que me ronda la treintena, Panki, me quedan ya sólo siete años para alcanzarla.
‘Los girasoles ciegos’ de momento está bastante bien, Inma. ¿A qué te refieres con rollo La voz dormida?. La temática evidentemente es la misma, pero para empezar, el libro está dividido en relatos individuales. El segundo (que es por el que voy), “Manuscrito encontrado en el olvido”, me está pareciendo maravilloso.
Jose, ardo en deseos de que nos cuentes con pelos y señales (sobre todo con pelos, muchos pelos) esa anécdota embarazosa.
Comentario por El opositor Abril 21, 2008 @ 6:50 am